miércoles 13 de julio de 2011

Vainilla blues

Ella tiene una hoja en su piel, un hermoso cuero que brilla…
Una humeante vainilla entre sus labios que aprieta y esconde,
Una canela que se desprende cuando se ríe preciosísima,
Un aroma que encubre la salsa de sus pechos, desde tus curvas hasta sus muslos inquietos, donde quiero rezar violentando las lenguas de tu piel sedosa. Tú eres ella, penetrante y dulce, con tu voz de carne y luz.
Azúcar rubia, azúcar morena
La chica vainilla me besa y gasta sus labios con un tierno dolor
Serpientes de mar, serpientes del rio deshaciéndose de sed y hambre bajo la torrencial lluvia
De tu saliva se desprenden aguaceros de cristales para nuestro labios.
En el borde de tu boca siembro pedazos de lunas bajo tus mares para que encuentres mis labios en la oscuridad.
Oculta y desnuda, tu anheló se conmueve cuando jugamos a ver el final del odio con mi piel dentro de tu vientre canela,
Ensuciándote las piernas con mi luz.