El día me ayuda a ver que…En tus ojos hay una almendra que aletea en un charco cristalino…es solo tu mirada distraída que soba mi follaje.
Mientras hablas, ensartas tus felices rizos desde tus hombros hasta mis instantes.
Quizá mi alma se agite de sus noches con tu aliento inmenso de soles.
Y tu boca se mece húmeda y delgada con tu cuerpo en mi boca enlazando una historia.
Mis manos sujetaran fuerte tu emoción por encima de la muerte.
Mis lobos correrán con angustia para morderme el corazón porque hoy!quiero cantar nutriéndome de buenas ubres.
El odio es amor, el silencio es amor, el fuego es amor.
Yo aguardare que parpadees por ese chorro de luz enceguecedor antes de ser devorado por mi vieja oscuridad.
Criatura hecha de agua y sal por los ángeles ansiosos del amor,
Hazme creer en ese fuego del tiempo… los ríos, el valle, los arboles y sus cenizas parece que sueñan y se desasen por ti, con ese saludo de esta tarde cansada de soles.
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